Propuestas COPROFAM para una agenda de desarrollo rural hacia el 2030

 

A partir de los estudios regionales realizados durante el 2018 sobre políticas públicas diferenciadas para la agricultura familiar campesina e indígena (AFCI), COPROFAM desarrolló un conjunto de propuestas para una agenda renovada contemporánea de diálogo político hacia el 2030, tanto hacia el plano nacional como regional, para con los Gobiernos de los siete países del Mercosur ampliado donde tiene sus organizaciones afiliadas: Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Paraguay, Perú y Uruguay.

El documento muestra el estado de situación de la AFC en los últimos años, asumiendo su diversidad como un dato de la realidad: deberían construirse propuestas desde la interpretación de sus fortalezas y su papel en la economía, en el desarrollo y sociedad.

La AFCI representa en la economía de estos países, entre el 22 y 30% del Valor Bruto de la Producción Agropecuaria (VBPA), involucrando del orden de seis millones de fincas.

En este contexto, COPROFAM se refiere a tres nuevas dimensiones del diálogo político para encarar esta agenda: políticas macroeconómicas y de inversión; políticas comerciales y trabajo y seguridad social. Sostiene que los caminos a seguir para incidir incluyen trabajar en conjunto con sus asociadas en:

  • Asumir el problema del financiamiento como un tema crítico y estratégico;
  • Redireccionar la agenda con la academia y con las universidades.
  • Profundizar el diálogo en forma sistemática y ordenada con los organismos de cooperación multilateral.
  • Utilizar los mecanismos y principios de la cooperación Sur- Sur.

Asimismo, presenta un diagnóstico simplificado que agrupa tipos de políticas en cuatro categorías: i) apoyo a la productividad y competitividad, ii) acceso y tenencias de la tierra, iii) acceso a mercados y apoyo al comercio y iv) políticas transversales.

A continuación, se detallan las mencionadas propuestas de la nueva agenda, para aquellas medidas de política que serán para la plataforma que COPROFAM propondrá en los espacios de diálogo de políticas donde participa y para las iniciativas a promover con los organismos de cooperación técnica multilateral, en el marco de los principios de la cooperación Sur-Sur.

 

Medidas para la plataforma de la COPROFAM en los espacios de diálogo político

Negociaciones comerciales. Solicitar a cada gobierno participar y ocupar en forma eficaz, preparándose para espacios en las negociaciones comerciales internacionales para pautar las estrategias ofensivas y defensivas de la AFCI, según sea del caso.

Asociativismo, cooperativismo y empresas de economía social. Instar a los gobiernos a profundizar los programas, proyectos y acciones de estímulo y facilitación a la creación de este tipo de empresas productivas y/o de servicios asociativos o de economía social y cooperativas de la AFCI. Participar institucionalmente y en forma activa en la gestión de estos programas y proyectos.

Inversión pública en los territorios rurales. Construir y participar en instancias o espacio de diálogo político con los gobiernos, sobre asignación de presupuestos y prioridades para la inversión pública en los temas de conectividad rural, tanto física —carreteras, caminos, ferrocarriles— como por medio de las TIC, apoyada en inversiones privadas de equipamiento y software y públicas de redes de fibra óptica y plataformas de información.

Alianzas público-privadas y entre privados. Establecer una estrategia de vinculación con otros actores del sector privado (asociaciones de consumidores), proveedores de bienes de capital, equipos, insumos, servicios, industrias, comercio, para estimularlos a participar en alianzas público-privadas y entre privados, para aprovechar las oportunidades de ampliar la oferta de alimentos de calidad y con agregado de valor y mejores precios en los mercados, y así estimular, apalancar, las inversiones privadas con inversiones públicas, y viceversa.

Servicios ambientales. Desarrollar una estrategia propia de la AFCI para ofrecer y recibir un pago desde el Estado por los servicios ambientales prestados por la AFCI en los territorios rurales, especialmente en ecosistemas frágiles. Utilizar para ello los rasgos diferenciales de la AFCI, que son sus sistemas de producción. Para ello habrá que generar mecanismos de seguimiento, monitoreo y trazabilidad —no onerosos— y bajo responsabilidad social y estatal. Ello debería ir vinculado a generar conocimiento y conciencia en los consumidores sobre las ventajas de consumir productos de la AFCI, que se certifiquen como ambientalmente sostenibles.

 

Iniciativas para impulsar actividades de cooperación Sur-Sur

Inclusión financiera. Las tecnologías de inclusión financiera permiten hoy día conocer las fortalezas y debilidades de los destinatarios de los créditos, y llegar con los recursos de una forma casi directa on line. Estos nuevos diseños pueden generarse para créditos individuales a la unidad productiva familiar, a sus organizaciones y/o empresas cooperativas de servicios. Experiencias como las de Brasil y Chile pueden ser la base de nuevos trabajos y estudios para generar propuestas innovadoras.

Sistemas de compras públicas. En Brasil, Chile y Uruguay estos sistemas llevan ya casi una década de aplicación continua y estos países pueden aportar información, ejemplos y lecciones aprendidas sobre diferentes casos. Conocer y adaptar estas experiencias puede ser un camino eficaz para ganar tiempo y ahorrar errores.

Seguros agrícolas. Seguros para atender los riesgos de los eventos climáticos, plagas, enfermedades y de mercado. Acceder a mejores condiciones, mejores servicios adaptados a las nuevas necesidades y a las nuevas oportunidades que permiten las TIC aplicadas. Brasil, Chile y Uruguay pueden mostrar ejemplos de cómo articular ls políticas públicas con una más interesada participación privada en la atención de las necesidades de la AFCI.

Acceso a la tierra. Nuevas formas y mecanismos para facilitar el acceso de la AFCI a la tierra, vinculadas a las necesidades y posibilidades, así como al comportamiento de los mercados. Brasil y Uruguay tienen modelos y experiencias valiosas que compartir con los demás países.

Inclusión económica y comercial. Analizar las herramientas que Chile y Brasil han desarrollado y aplicado con éxito para atender en forma diferenciadas las necesidades de inclusión económica, comercial y social de la mujer rural y las de afincamiento de los jóvenes en el campo.

Servicios de asistencia técnica y extensión rural. Los servicios de asistencia técnica y extensión rural se encuentran en discusión en toda la región y aún no se ha encontrado un modelo satisfactorio. Brasil, Uruguay y Chile han desarrollado experiencias que, perfeccionadas y adaptadas, pueden ser útiles para avanzar en los países donde el tema aún es una carencia altamente señalada por las organizaciones gremiales de la AFCI.

 

 

 

Copyright © 2014 :: Programa FIDA.MERCOSUR.CLAEH :: Todos los derechos reservados